Como sucedió en el crack del 29, o en el 73, o en el 93… llega otra de esas crisis cíclicas capitalistas que economistas como Kondratieff ya predijeron (este ruso decía que los ciclos duraban 50 años, debe ser que ahora va todo más deprisa).
Y como en todas ellas, algunos estamos mirando la manera de prosperar. Porque el dinero ni se crea ni se destruye, sólo cambia de manos. O no cambia, que es lo que pasa en las crisis.
Pero cada vez la gente piensa menos. Yo estaba buscando en Internet algún método nuevo y legal, cuando me encuentro con el antíquisimo arte del sistema piramidal, disfrazado de sistema circular atomizado y con un nombre muy chulo: Células de la abundancia.
Sinceramente, esperaba más de los sucesores de de Tony Leblanc en Los Tramposos. Un copy-paste del mismo sistema que lleva cientos de años pululando es indigno hasta para un estafador. Aunque claro, vistas las múltiples variantes de tocomocho cibernaútico que siguen haciendo caja, como las cartas nigerianas, cualquier cosa vale.
Otra vez tengo que remitir a mi artículo inacabado, LA CREATIVIDAD HA MUERTO. Prometo terminarlo algún día y publicarlo aquí…