En esta mini-ciudad, los niños pueden ser presentadores de un programa de televisión, cuidar a los bebés recién nacidos en la Maternidad o cobrar en las cajas del supermercado donde otro niños compran en eurix, la moneda oficial.
Por fin a alguien se le ha ocurrido la idea de poner a currar a los chavales de 5 a 13 años. Mano de obra barata y sin poder sindical.
Leyendo en su página web: «ya era hora de que tuvieramos una ciudad para nosotros, donde elegir lo que queremos hacer y movernos con total seguridad», casi parece más un discurso de Fidel que un parque temático infantil, ¿no?
Decían los jesuitas que «Cuando son jóvenes, las posibilidades son infinitas. Y los inventores del experimento seguro que son conscientes de ello.
En definitiva, una buena iniciativa en tiempos de crisis, para que los más pequeños se vayan acostumbrando a dar el callo y ser productivos.