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Diseño Gráfico

Síndrome del cliente insatisfecho

Se compone de varios síntomas:

Ver su logo siempre muy pequeño

Podría hacerse una interpretación Freudiana y decir que el problema de los tamaños que tienen muchos anunciantes se debe a otras carencias de tipo sexual.

Pero nunca he confiado mucho en los análisis científicos de Freud. Yo creo que el afán de cualquiera porque su marca, su slogan y su foto salgan muy grandes, muy arriba y muy parpadeantes deriva en cierto modo de ese anhelo que instiga a los niños a llorar-gritar con vehemencia cuando sus padres no les hacen caso en una feria porque quieren un caramelo.

Es la rabieta, el empeño de llamar la atención de cualquier modo para que sepan que estás ahí, en lugar de llamar la atención para que sepan que estás ahí porque haces las cosas bien.

Dar pautas obvias para hacer tu trabajo

Una muestra típica es la frase “utiliza nuestros colores corporativos”.

¿Le diríais a un arquitecto que “use los muros de carga para fortificar la casa” o a un médico que “recete un antibiótico para tratar una infección bacteriana”?

Entonces porque vas a indicar a un diseñador que use tus colores corporativos. Es más… ¿por qué un diseñador profesional no lo va a hacer?

Me gusta todo lo que haces…. para los demás

Esto representa perfectamente el cuadro del cliente insatisfecho. No le gusta nada de lo que diseñas para él. Hasta ahí perfecto. Cada uno tiene sus gustos y puede existir la gente sin ninguno.

El problema viene cuando le muestras el portfolio de trabajos y le encantan todos… ¿?¿?¿?

Un día tengo que probar a enseñarle el boceto a un cliente diciéndole que es para otro.